© 2019 by Lucía Gómez. 

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La magia de las formas No. 1143

120 cm x 240 cm 

Óleo sobre lienzo

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La magia de las formas No. 1144

120 cm x 240 cm 

Óleo sobre lienzo

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La Magia de las Formas No. 53

50 cm x 50 cm 

Óleo sobre lienzo

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La magia de las formas No. 1142

120 cm x 240 cm 

Óleo sobre lienzo

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La magia de las formas No. 1145

120 cm x 240 cm 

Óleo sobre lienzo

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La Magia de las Formas No. 52

50 cm x 50 cm 

Óleo sobre lienzo

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La magia de las formas No. 1141

120 cm x 240 cm

Óleo sobre lienzo

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La magia de las formas No. 1143

30 cm x 30 cm

Óleo sobre lienzo

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“El símbolo plasma una fuerza, una energía invisible, una idea. Lo que él expresa y lo que contiene en su interior se corresponden en perfecta armonía

 

Es de sobra conocida la leyenda que hace de las conchas las conservadoras del sonido del mar. Esta propagación se realiza en forma ondulatoria, de lo que la espiral es símbolo por excelencia. Diremos además que este símbolo está estrechamente vinculado al logaritmo pentagramático del crecimiento de los seres vivos, lo que explica la estructura espiral misma de las conchas y caracoles, así como la del ácido desoxirribonucleico (ADN) que preside la cadena genética...

Es muy notable el hecho de que los símbolos principales se repitan de modo unánime en todos los pueblos de la tierra en distintos momentos y lugares… En todo caso, todos se corresponden con un arquetipo único y universal del que cada uno de esos pueblos ha extraído sus símbolos particulares."

-Federico González, Revista Símbolos.

 

Algunas espirales como las formas que  se encuentran en el mar, son formas cargadas de fuerza que  se expanden y conectan con su propio centro". Ellas alcanzan sus propios límites y retornan por las mismas vías hacia su origen, renovando su estructura en forma perpetua.

 

Como sucede en los procesos del “descenso-ascenso” y de “vida-muerte-vida”, las espirales y las formas arquetípicas, como las de los caracoles y las conchas,  conducen por medio de su fuerza simbólica hacia caminos de renovación y permiten viajar por entre su intrincada trama interna por medio de la intuición inteligente.

 

Estos símbolos no nombran cosas ni definen nada, son meros intermediarios entre lo conocido y lo desconocido.

 

Las formas marinas tienen una connotación mágica: sus formas  evocan recuerdos indescifrables; sonidos, sabores y aromas que contienen una esencia única comunicadora  de  agradables sensaciones de armonía belleza y bienestar.

 

Conscientemente no es fácil detectar de donde emanan estas sensaciones; pero podríamos hablar de “magia escondida” entre las formas y recuerdos de infancia  o quizás de otras dimensiones que nos son desconocidas.

 

Más allá de la forma, las conchas y caracoles con sus  espirales y geometrías   comunican sus cualidades: la magia que sus estructuras internas llevan en su esencia, -etérea y liviana,  -   los símbolos  arquetípicos  con su influencia transformadora.

 

Pretendo que el espectador transite por entre ellas, las utilice como su propia red interna y descubra de acuerdo a su propia intuición inteligente, las verdades más profundas sobre sus propias inquietudes.